e cuesta trabajo pero, por discreción, no voy a dar ninguna pista de la compañía de telefonía móvil a la que me refiero.
Recientemente he cambiado de banco, así que hace unos días llamé al teléfono de atención al cliente de esta compañía y una voz me guió, paso a paso, por el procedimiento de cambio de cuenta bancaria. Quedé impresionado (de verdad) por lo eficiente y bien automatizado que estaba el proceso. Me pareció estupendo: No tuve que esperar 10 minutos al ritmo de Katrina and the Waves (¡Ooooops! ¡otra pista!) y todo fué bastante sencillo.
Hasta que esta mañana me llama la misma voz y me dice que el banco no ha aceptado el cargo de la factura. Llamo a la compañía, hablo con una persona, y me confirma que el número de cuenta seguía siendo el antiguo. Mi concepto de las telco vuelve al nivel de antes.









